lunes, 16 de agosto de 2010

Ver y oír

Mucho más importante que ver y oír con el cuerpo es hacerlo con el alma. Es lo que permite ESCUCHAR al leer la Biblia, rezar el rosario, acompañar a Jesús.

Cuando acompañas a Jesús en el sagrario o cuando lo exponen en la parroquia un rato sobre el altar, vaya sorpresa da la fe, se ve, se oye.

¿te das cuenta quién está frente a ti? me lo pregunto muchas veces y entonces él empieza a poner orden en mí. allí, puedo durante éste tiempo estar con Dios, y él lo quiere así, y me lo agradece, y me premiará por hacer lo que debo, hasta del vaso de agua más pequeño a ti también te premiará, pero lo más maravilloso es que al hacerlo, el premio casi ni cuenta, amas y te gusta estar con él así, que es como lo quiere, también recuerdo el día que vino a mí y sacó del estercolero, muchas veces lo recordamos en silencio, allí los dos, bueno, para decir la verdad, la multitud, porque detrás de él, está santa María, Magdalena, Pío, Javier, Francisco, José, Teodoro, Fernando y hasta la última monjita  clarisa que esté acompañando al mismo Señor en un convento de clausura contemplativa, es Cielo y Tierra y si los cuatro más cercanos al trono que saben casi todo dice Santo, Santo, Santo,  vuelta a alabarlo yo me sumo, me sumo en Dios. 


Hoy con Dios, algún día en Dios.

7 comentarios:

Miriam dijo...

Precioso.
Cuando delante del sagrario se me vaya la mente en cien mil historias, hoy intentaré concentrarme en eso de "hoy con Dios algún día en Dios" y ver y oir con el alma
Gracias¡

Miriam dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Theo dijo...

Hola. Gracias hermana por comentar.

Felicitas dijo...

Estar adorando a Jesús Sacramentado es mi actividad preferida. ¿O debería decir mi no-actividad?
Jesús, siempre Jesús, nuestro Amor.
;O)

Claudia dijo...

Los sentidos del alma, esa comunión entre Cristo y nosotros, que nos permite sentirle, amarle y él se encarga de arreglarnos la vida para intentar su cercanía. Una vida sin este sentido no es vida.

Gracias a los Santos, monjas, el legado de Cristo ha llegado a nuestras vidas, somos muy afortunados por ello.

El rosario, la Biblia, el Santísimo, Dios nos ama y nos permite buscarle a través de muchos medios para que no quede espacio en nosotras sin su presencia amorosa.

Theo dijo...

Gracias por comentar hermanas Felicitas y Claudia, me gusta mucho vuestras aportaciones, arrojan LUZ

Theo dijo...

"Una vida sin este sentido no es vida" qué cierto es.Gracias.