lunes, 26 de diciembre de 2011

Evangelio de Mateo 19

Del Evangelio de san Mateo Capítulo 19 versión "El libro del Pueblo de Dios"





1 Cuando Jesús terminó de decir estas palabras, dejó la Galilea y fue al territorio de Judea, más allá del Jordán.



2 Lo siguió una gran multitud y allí curó a los enfermos.



3 Se acercaron a él algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le dijeron: «¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?».



4 El respondió: «¿No han leído ustedes que el Creador, desde el principio, los hizo varón y mujer;



5 y que dijo: "Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos no serán sino una sola carne"?



6 De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido».



7 Le replicaron: «Entonces, ¿por qué Moisés prescribió entregar una declaración de divorcio cuando uno se separa?».



8 El les dijo: «Moisés les permitió divorciarse de su mujer, debido a la dureza del corazón de ustedes, pero al principio no era sí.



9 Por lo tanto, yo les digo: El que se divorcia de su mujer, a no ser en caso de unión ilegal, y se casa con otra, comete adulterio».



10 Los discípulos le dijeron: «Si esta es la situación del hombre con respecto a su mujer, no conviene casarse».



11 Y él les respondió: «No todos entienden este lenguaje, sino sólo aquellos a quienes se les ha concedido.



12 En efecto, algunos no se casan, porque nacieron impotentes del seno de su madre; otros, porque fueron castrados por los hombres; y hay otros que decidieron no casarse a causa del Reino de los Cielos. ¡El que pueda entender, que entienda!».


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Los  que nacen impotentes del seno de su madre, los llamados en otras versiones de la Biblia eunucos, son los homosexuales de nacimiento; hombre y mujer que no sienten la atracción natural hacia el otro sexo. No quiere decir que tengan atracción por el propio por nacimiento sino que no tienen atracción por el opuesto. El que se establezca una atracción por lo semejante, por el mismo sexo, es un desorden cuyas causas no están del todo claras. Lo que es cierto es que no existe atracción sexual desde ningún momento racional hacia el otro sexo. La atracción homosexual por lo general es muy fuerte, íntima, arraigada y es plenamente consciente de la ausencia absoluta de atracción hacia el otro sexo con el que en cambio puede establecer relaciones de amistad muy fuertes y sin embargo nunca hay ni se tienen pensamientos ó tentaciones contra la castidad en relación al otro sexo.
 
Los que fueron castrados por los hombres son los que por lo general promiscuidad, violación, abuso, la pornografía, vicio en todo tipo de prácticas sexuales, etc. fueron desviados  o torcidos, 'castrados' en su atracción hacia el sexo contrario y fueron forzados por otros o por ellos mismos por la atracción hacia el  propio sexo. Esto no siempre es una acción directa sobre el niño en su etapa de desarrollo sino tal vez una mala convivencia familiar, un padre poco ejemplar , odios, enfrentamientos, esta es una realidad muy extendida que es distinta al enfrentamiento que brota en casa cuando el eunuco que siente íntimamente y muy arraigada la atracción hacia el mismo sexo de nacimiento no es aceptado, es rechazado en la familia y que lleva discusiones incluso rupturas relacionales que por lo general agravan la situación. Se dan casos de homosexuales con atracciones hacia el sexo contrario incluso relaciones, parejas, noviazgos, matrimonios, etc. Que según los casos pueden ser corregidos, atenuados, superados y en otros presentar patología de tipo psicológico incluso psiquiátrico cuando además se junta con situaciones de dominio y abuso que pueden repetirse en avanzada edad siendo ellos a su vez castradores de otros. Se juntan múltiples situaciones que merecen cada una un análisis detallado que permitan establecer el origen, la evolución y el grado de arraigamiento de la tendencia homosexual en función de las heridas del corazón.
 
Luego habla de los que teniendo natural atracción hacia el sexo contrario se dominan por el Reino de Dios sin tomar mujer, los que se hacen eunucos por el Reino en general son aquí todos los que reciben la fe; hombre y mujer, varón y hembra que dominan  su instinto y lo supeditan y disponen ordenadamente en el Camino de salvación porque la castidad es esencial en todo estado de vida al que nos llama Dios; sacerdotes, religiosos, matrimonios, castos y vírgenes homosexuales cumpliendo la voluntad del Señor.
 
Entender este pasaje en el que habla del matrimonio y del celibato no es fácil, la puntualización dque hace Jesús sobre los "eunucos de nacimiento" es clara y tiene una razón de ser, no hay palabras en labios del Señor vanas o superficiales.
 
Leamos tras invocar al Espíritu Santo el capítulo 19 completo en su contexto, con las notas al pie explicativas y meditemos un poco permitiendo que Jesús pase a través de cada etapa de nuestra vida, en nuestro corazón, que pase sanando y llenando con su LUZ cada rincón del alma permitiendo al Señor sanar, cicatrizar las heridas y permitir que el perdón, las santas llagas de nuestro redentor vayan aliviando todo sufrimiento, todo recuerdo, toda experiencia vital a lo largo de nuestra vida que guardamos en el corazón y también arrojar fuera todo aquello que nos impida caminar con Él.
 
Jesús pasa por nuestros recuerdos, memoria y corazón sanando.
 

2 comentarios:

Miriam dijo...

Este es el último que leo hoy... o pillaré empacho de "el cielo ..."
Me ha encantado el final, el último parrafo y la última frase.. "Jesús pasa por nuestros recuerdos , memoria y corazón sanando"

¡alabado sea Dios¡ por ser tan grande, tan poderoso y por querernos tanto

Maria del Rayo dijo...

¡Que bella reflexión haces Theo!
DTB!!