miércoles, 1 de septiembre de 2010

Al contenedor

¿Para qué tener calzoncillos tan caros y de marcas tan sonadas?

 ¿quién los tiene que ver ya?


así que un día tomé el más chuli, y....., si, si ya  sabes que hice con él, jajajjaja.

¿quieres saber qué se siente? hazlo y verás.


Lo importante es que estén limpios, ya, claro que siempre lo están, pero limpios sobre todo de intenciones.... jajajjaja ¿te pillé?, hay muchas marcas mucho más normales, las de toda la vida mi amigo que además, son bastante más baratas, por el precio de uno super guay tienes tres de los más cómodos y sencillos.

Hay que tirarlo al contenedor, porque si lo tiras al bote de la basura, a media noche tras comerte el coco irás a sacarlo de allí, si es que somos.... bueno pues conociéndonos mejor y viendo que Dios lo hace a la perfección y aún así nos ama, no te digo con qué alegría fueron  al poco tiempo todos los demás detrás.

6 comentarios:

Felicitas dijo...

Te felicito, hermano. Gran decisión.
;O)

Margalida dijo...

francamente una lástima, la ropa bonita es bonita...y si es buena mejor que mejor. es que claro los hay que no se pueden permitir tantos lujos...je...je

bueno la verdad no voy a comentar más que el colmo de los colmos es que sea cara y fea y no tengas mucho que elegir.

Angelo dijo...

Muy bueno. Me has hecho reír. fantástico. Ciao

Theo dijo...

Hola. La de trapitos que tenemos, de todos ellos, hay para hablar, jajaj. Gracias por comentar hermanos.

Javier Vicens y Hualde dijo...

Doña Margalida: ¿Llama usted "ropa" a los calzoncillos? ¿No será usted de las que llaman "complemento" a las bufandas?

Margalida dijo...

Cuando hablo normalmente no sé ni siquiera si los nombro, no me he fijado.

Nosotros decimos es calçoncillos i calçonets,

tambien digo es filet de pescar cuando veo algunos tirachinas.

Yo vivo en una zona que lo normal es ir en bañador o ver la gente con poca ropa y a la playa sin, sin grandes esfuerzos.

Recuerdo una anécdota que me pasó un verano hace unos 30 años.
A mi marido le gusta hacer submarinismo y solíamos ir a las rocas.
Dijo de ir a unas rocas de por aquí cerca. Fuimos. Hay que ir prontito que me gusta la iluminación tal y que el mar ...
total nos tiramos al agua y yo llevaba a mi hija en una barquita chiquitina de plástico. Me cansé de nadar y dije volveré allí donde tengo las cosas.
Levanté la cabeza y empecé a ver hombres desnudos...uno aquí, otro más allá.
como no lo sabía me entró la risa, era cómico y total.
Salí como pude y me fui allí donde tenía las cosas. Lo mismo de lo mismo. Que apuros pasaba, no sabía por donde mirar.
Los que estaban a mi lado se taparon y ya cuando salió mi marido nos fuimos.

Se nota que es una zona que van y nosotros teníamos por costumbre de ir a unos cuantos metros más para un lado y otros para el otro.

Ya desde entonces estoy acostumbrada ya más o menos se saben las zonas y vas o no vas. Los tiempos han cambiado mucho