sábado, 8 de enero de 2011

Aprender.

Es fundamental dar el paso y sacrificarse.

En la vida hay un momento en que el señor te dice  "Ven" para que salgamos de esa única aparente seguridad en medio de la tormenta, hasta eso hay que soltarlo y a la voz del AMIGO: ¡Salta!

Ese tiempo llega mas o menos cuando aprendes a escuchar.

SALTAR es conocerse sacrificado.

Pasó el tiempo de dudar, de rodear, de gustar algo de lo que se dejó atrás, de anhelar ir con él pero....
no saltas para dudar más, lo que haces es preguntarte más pero para saber y conocer más, no para afianzar nada, porque todo lo dejaste en la barca cuando saltaste, todas los fotos bonitas que se tomaron de lejos, desenfocadas e imprecisas quedaron allá.

A partir de ese momento te enseña a ver, ya no son imágenes, esquemas, ejercicios, nada de eso es como antes, todo está vivo es la misma Virgen María y es tu ángel de la Guarda.

Enseñan a ver en todos los hermanos a Jesús y en el resto de la cración a Dios.

¿cómo se enseña a ver?

Sirviendo.

3 comentarios:

Miriam dijo...

Me lo apunto.
Servir para aprender a ver con Sus ojos. Y a querer con Su corazón.
Gracias Theo

Gran Visigoda dijo...

Oh si, eso es , no ser, no querer ser... sirviendo se enseña a ver ...
Gracias Theo por esta reflexión.
Un abrazo

Theo dijo...

Gracias hermanas por comentar, creo que la clave que apunta el papa muchas veces es que no seguimos un libro, unos dirigentes, sino a Cristo VIVO y RESUCITADO y que tendemos a olvidarlo, una Iglesia viva peregrina, peregrina, sin propiedades que nos anclen ni armas para defenderlas.